En el Macizo del Caroche, entre la Canal de Navarrés y el Valle de Ayora-Cofrentes, se recupera un paisaje agroforestal donde el algarrobo melero (Ceratonia siliqua) vuelve a ser protagonista. Este biotipo impulsa la restauración de bancales abandonados, reactivando el cultivo tradicional de la algarroba y contribuyendo a la prevención de incendios y a un territorio más diverso y sostenible.
El entorno combina bosques, olivares y campos de algarrobo, formando un paisaje en mosaico que une naturaleza y agricultura. Las terrazas y muros de piedra seca conservan el suelo y la memoria cultural de la zona, reflejando la armonía del paisaje mediterráneo.
La algarroba melera, dulce, nutritiva y resistente a la sequía, simboliza una economía rural sostenible basada en el saber local. Su pulpa rica y aromática representa la unión entre tradición, sostenibilidad y sabor.
Los Pedroches – Villanueva del Duque (Córdoba)
La Enguera / Canal de Navarrés – Macizo del Caroig (Valencia)
Balsa de Ves (Albacete)
El Royo (Soria, Castilla y León)
Oliete (Teruel)
Andilla (Valencia)
Cobeta (Guadalajara)
Serranía de Cuenca (Cuenca)
Orea (Guadalajara)